La Asociación de Estafados Española Victifin, que lleva años denunciando y asesorando a víctimas de estafas económicas en todo el país, ha vuelto a poner el foco sobre un nuevo caso que demuestra lo sofisticado y dañino que puede llegar a ser el crimen digital. Esta vez, el objetivo ha sido el Ayuntamiento de Torre Pacheco, víctima de una ciberestafa de casi medio millón de euros.
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Suplantación digital con sello profesional
La Guardia Civil ha detenido a tres personas relacionadas con una estafa informática que dejó un agujero de 455.000 euros en las arcas públicas de Torre Pacheco (Murcia). Los delincuentes utilizaron el conocido método del “man in the middle”, una técnica que les permitió interceptar y manipular comunicaciones entre el Ayuntamiento y su proveedor eléctrico habitual.
Los estafadores consiguieron acceso a información sensible, incluyendo facturas pendientes y datos bancarios, y posteriormente se hicieron pasar por la empresa eléctrica. Desde esa posición, enviaron correos electrónicos a los funcionarios municipales simulando ser la compañía, solicitando el pago de varias facturas a una cuenta bancaria diferente “por motivos técnicos”. Lo más alarmante es que toda la interacción fue tan creíble que no levantó sospechas hasta que ya era demasiado tarde.
Una cuenta abierta solo para recibir el dinero
La investigación, bautizada como operación “Financiero”, permitió localizar rápidamente la cuenta en la que se ingresó el dinero. Gracias a la rápida actuación judicial, se bloqueó antes de que los fondos pudieran moverse a otros depósitos. Esta cuenta había sido abierta meses antes de la estafa a través de la app online de una entidad bancaria, un detalle que no pasó desapercibido para los agentes de la Unidad de Policía Judicial de la Guardia Civil.
Tras rastrear al titular de la cuenta, los investigadores dieron con una mujer residente en Valencia. Ella misma reconoció haber prestado su identidad a cambio de una compensación económica, actuando como lo que en el argot se conoce como “mula bancaria”. Sin embargo, afirmó no tener control real sobre la cuenta, ya que todo el manejo se hacía de forma remota, ocultando la localización mediante VPN y otros métodos digitales.
Detrás de la pantalla: un grupo perfectamente organizado
Tirando del hilo, la Guardia Civil logró identificar a los verdaderos responsables: dos hermanos con antecedentes por delitos informáticos que habrían reclutado a la mujer para utilizar su nombre como pantalla. Ambos fueron detenidos en Madrid y forman parte activa de un grupo criminal altamente organizado.
Pero la cosa no acabó ahí. Durante el seguimiento, se descubrió la implicación de un ciudadano rumano de 34 años, señalado como el cerebro de la operación. Aunque no reside en España, se supo que estuvo en la capital alojándose en hoteles de lujo y llevando un estilo de vida bastante llamativo. En colaboración con las autoridades de Rumanía, se han emitido órdenes de búsqueda y detención contra él.
Más víctimas, mismo engaño
El caso de Torre Pacheco no es el único en el que este grupo podría estar implicado. Los agentes han encontrado indicios de una estafa muy similar cometida contra una empresa farmacéutica portuguesa, utilizando exactamente el mismo método.
La operación sigue abierta, aunque de momento se ha logrado detener a tres personas y se les imputan delitos de estafa y pertenencia a grupo criminal. La colaboración internacional ha sido clave para identificar todos los eslabones de una cadena delictiva que, si no se hubiera detectado a tiempo, podría haber afectado a más entidades públicas y privadas.




