El 16 de junio de 2025, el magistrado titular del Juzgado Central de Instrucción 4 de la Audiencia Nacional, José Luis Calama Teixeira, ordenó el embargo preventivo de bienes y derechos por más de 260 millones de euros en el marco de la investigación sobre la presunta estafa piramidal de Madeira Invest Club (MIC), liderada por Álvaro Romillo Castillo, conocido como «CryptoSpain». Ahora, la Audiencia confirma la incautación de 30 coches de lujo, valorados en 6 millones de euros. En Victifin trabajamos para acercarte noticias fiables y claras sobre chiringuitos y fraudes financieros.
¡IMPORTANTE! Comparte tu opinión al final del artículo para salvar a personas que como tú, pueden acabar perdiendo su dinero. ¡Ellas te lo agradecerán!
Super Coches escondidos en naves de Sevilla
Los vehículos fueron localizados en dos naves industriales de Olivares y Huévar del Aljarafe, a nombre de un supuesto testaferro. La Guardia Civil detalla que la colección refleja el desenfreno por el lujo de la trama: 11 Ferraris, 4 Porsches, 2 Lamborghinis, 2 Bentleys, 1 Aston Martin, 1 Maserati, además de varios coches de colección y 10 motocicletas de distintas marcas.
El juez también ha bloqueado importantes sumas de dinero en cuentas bancarias vinculadas a Romillo y a Maranello Classic S.L., una sociedad instrumental creada para camuflar la compraventa de estos vehículos. Una orden europea de investigación permitió seguir el rastro de los bienes hasta operaciones en Maia y Albergaria, en Portugal.
Maniobras para ocultar los bienes
La investigación ha desvelado una elaborada estrategia para eludir el embargo. Según el auto judicial, los investigados actuaron con la intención de ocultar los activos: movieron coches a toda prisa del concesionario, usaron grúas, realizaron ventas simuladas a precios ridículos —entre 6.000 y 11.000 euros por superdeportivos— y gestionaron bajas definitivas para aparentar exportaciones.
En realidad, los vehículos seguían bajo el control de las empresas, circulando por España sin seguro, con la baja tramitada y a pesar de la prohibición de disposición. La trama se apoyaba en infraestructuras tanto en España como en Portugal para estos movimientos opacos.
La magnitud del fraude
Las cifras del caso son estremecedoras: hasta 27.000 personas afectadas y un daño económico que podría superar los 300 millones de euros. La Unidad Central Operativa de la Guardia Civil estima que Madeira Invest Club (MIC) recaudó más de 260 millones prometiendo inversiones en relojes, coches, oro, metales preciosos, bebidas de lujo y startups.
Romillo, que se presentaba como experto en criptomonedas y en elusión fiscal, dirigía una supuesta plataforma de inversión basada en un esquema piramidal. La reciente intervención de los 30 supercoches apenas representa la superficie de una investigación que sigue destapando las complejas ramificaciones de uno de los mayores fraudes financieros en España en los últimos años.
Investigación en curso
Las autoridades continúan rastreando activos, sociedades pantalla y cuentas en varios países para recuperar el dinero defraudado. Mientras tanto, el proceso judicial sigue avanzando para esclarecer la responsabilidad de los implicados y cuantificar el perjuicio final. La operación deja claro que las autoridades están dispuestas a desmantelar por completo las redes de fraude financiero, por sofisticadas que sean.




