Unas 30 familias de Tarragona y Barcelona acusan a un grupo inversor de engañarlas con promesas de alta rentabilidad. El caso, judicializado desde junio de 2023, sigue sin resolución y ha dejado a muchas familias sin sus ahorros. En Victifin, nos comprometemos a ofrecerte información útil, contrastada y de valor para que tomes decisiones con criterio y seguridad.
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Más de dos millones y dos años de silencio
Las cifras son claras: al menos 30 familias de Tarragona y Barcelona habrían perdido más de dos millones de euros tras confiar en OPS Capital, un entramado empresarial liderado por el empresario Román Lantaron. La asociación de afectados, con sede en Tarragona, sostiene que Lantaron ideó una estructura compleja de empresas para captar dinero y desaparecer con él.
En junio de 2023, los afectados presentaron una querella criminal por presunta estafa, apropiación indebida y organización criminal. Sin embargo, más de dos años después, la Justicia aún no ha tomado medidas concretas, lo que ha provocado que los damnificados hagan público el caso para visibilizar la situación.
Era nuestro amigo, confiábamos en él
Román Lantaron no era un desconocido. Según relata el presidente de la asociación, Gerard Campos, era una persona cercana y conocida en su entorno. “Todo se basaba en la amistad. Nadie imaginaba que alguien tan próximo pudiera estar haciendo esto”, afirma. Ese vínculo personal habría sido clave para generar la confianza necesaria y captar las inversiones.
OPS Capital, creada entre 2020 y 2022, estaba compuesta por al menos siete sociedades, muchas ya inactivas. Todas compartían la figura de Lantaron como administrador y tenían sede fiscal en Barcelona o Blanes. Según el abogado Felipe Serrano, las empresas actuaban en conjunto bajo la marca OPS Capital 2021 SL, la matriz del supuesto entramado.
No podíamos sacar el dinero
Uno de los patrones que más se repiten en los testimonios es la imposibilidad de retirar el capital invertido. “Nos decían que había problemas puntuales de liquidez, pero todo se iba alargando”, explican varios afectados. Cuando quisieron reaccionar, ya era demasiado tarde.
Según los informes del abogado, se trata de un caso clásico de estafa piramidal: los nuevos inversores pagaban los rendimientos de los anteriores, hasta que el sistema colapsó. “En cuanto dejaron de entrar nuevas víctimas, el castillo de naipes se vino abajo”, asegura.
Sin medidas cautelares y sin respuestas
La asociación solicitó al juzgado medidas urgentes: retirada de pasaporte a Lantaron, bloqueo de cuentas y protección del patrimonio restante. Ninguna de ellas fue aceptada hasta ahora. El caso ha ido de Tarragona a Barcelona y vuelta, sin que ningún tribunal lo asuma de forma definitiva.
“Nos sentimos abandonados por el sistema”, denuncia Campos. “No queremos que esto le pase a nadie más”. Por eso, los afectados no solo reclaman justicia, sino también más control sobre estos grupos de inversión no regulados. Serrano insiste: “OPS Capital nunca tuvo autorización de la Comisión Nacional del Mercado de Valores. Era un chiringuito financiero en toda regla”.




