201 detenidos, 40 call centers y 25 empresas: así funciona la industria internacional de las falsas inversiones
Otra gran operación internacional vuelve a demostrar algo que desde Victifin llevamos años explicando a las víctimas:
detrás de muchas falsas plataformas de inversión no hay un estafador trabajando solo desde un ordenador. Hay auténticas estructuras organizadas que funcionan como empresas.
Las autoridades turcas han detenido en Estambul a 201 personas de diferentes nacionalidades dentro de una investigación contra una presunta red internacional dedicada al fraude mediante inversiones en Forex y otros productos financieros.
Según la información publicada por Noticias de Gipuzkoa a partir de informaciones de las autoridades turcas y la agencia Anadolu, la estructura investigada estaría formada por aproximadamente:
25 empresas.
40 centros de llamadas y oficinas financieras.
201 detenidos.
Y habría utilizado personal de diferentes nacionalidades para captar principalmente a víctimas extranjeras.
Para Victifin, esta operación tiene especial importancia porque el modus operandi descrito coincide con lo que llevamos observando una y otra vez en las falsas inversiones:
anuncio → supuesto asesor → plataforma → beneficios ficticios → más depósitos → retirada bloqueada → nuevos pagos → desaparición del dinero.
No eran cuatro personas llamando por teléfono: había alrededor de 40 call centers
Este es probablemente uno de los datos más importantes de la investigación.
Las autoridades turcas investigan aproximadamente 40 centros de llamadas y oficinas financieras.
¿Por qué hacen falta tantos operadores?
Porque las grandes estructuras de fraude necesitan hablar constantemente con las víctimas.
La persona que recibe una llamada desde España puede pensar que está hablando con su asesor personal.
Puede llamarse “Daniel”.
“Laura”.
“Michael”.
“David”.
Puede presentarse como broker, analista o gestor de cuentas.
Puede llamar todos los días.
Puede conocer perfectamente cuánto dinero ha depositado la víctima.
Pero detrás de esa conversación puede existir un call center organizado específicamente para conseguir nuevos depósitos.
Utilizaban personal multilingüe para atacar a víctimas de diferentes países
Según la investigación difundida por las autoridades turcas, la estructura habría dirigido sus actividades principalmente contra ciudadanos de Europa, Asia y África.
Para ello contaba presuntamente con trabajadores capaces de comunicarse en diferentes idiomas.
Esto tampoco nos sorprende en Victifin.
Las grandes organizaciones de fraude financiero no necesariamente buscan víctimas en el mismo país desde el que operan.
Un call center puede encontrarse a miles de kilómetros de España y disponer de operadores que hablan perfectamente castellano.
Por eso escuchar a una persona con acento español o recibir una llamada desde un número aparentemente nacional no demuestra dónde se encuentra realmente quien está llamando.
La captación comenzaba mediante anuncios en Internet y redes sociales
Y volvemos al origen.
Según las informaciones sobre la investigación, estas organizaciones utilizaban publicidad en Internet y redes sociales para localizar potenciales inversores.
Exactamente el mecanismo que Victifin está documentando diariamente.
La víctima no busca necesariamente una plataforma desconocida.
Muchas veces es la plataforma la que encuentra a la víctima.
Un anuncio promete:
una oportunidad de inversión.
Forex.
Criptomonedas.
Inteligencia artificial.
Rentabilidades extraordinarias.
El usuario deja sus datos.
Y después empieza el teléfono.
La plataforma mostraba beneficios que presuntamente no existían
Aquí encontramos otra de las piezas fundamentales.
Según la investigación, las víctimas accedían a plataformas de inversión donde aparecían supuestos beneficios.
La víctima veía cómo aumentaba su saldo.
Había gráficos.
Operaciones.
Rentabilidad.
Dinero aparentemente disponible.
Todo parecía funcionar.
Pero las autoridades investigan precisamente si esos beneficios eran ficticios y se utilizaban para conseguir que los afectados realizaran depósitos cada vez mayores.
Esta técnica es tremendamente eficaz.
Porque después de ver que tus primeros 1.000 euros se han convertido aparentemente en 1.400, resulta mucho más sencillo convencerte para ingresar otros 5.000.
Y después 10.000.
Y después 30.000.
La pantalla se convierte en la herramienta psicológica que permite aumentar la estafa.
El dinero que aparece en tu cuenta puede no existir
Desde Victifin insistimos constantemente en esto.
Un saldo dentro de una plataforma no demuestra que ese dinero exista.
Si quienes controlan la plataforma pueden modificar las cifras, pueden mostrarte prácticamente cualquier resultado.
Puedes ver:
50.000 euros.
100.000 euros.
250.000 euros.
Pero la pregunta realmente importante es otra:
¿puedes retirar ese dinero y recibirlo en tu cuenta bancaria sin tener que pagar nada adicional?
Es precisamente cuando la víctima solicita la retirada cuando muchas falsas inversiones muestran su verdadera naturaleza.
“Tienes que pagar los impuestos antes de retirar”
Según la investigación turca, cuando las víctimas intentaban recuperar su dinero aparecían nuevas exigencias económicas.
Se les solicitaban supuestos:
impuestos.
comisiones.
pagos para desbloquear la cuenta.
Este patrón lo conocemos perfectamente en Victifin.
Has ganado supuestamente 80.000 euros.
Solicitas retirar.
Y aparece el problema:
“Necesitamos 8.000 euros para impuestos”.
Pagas.
Después aparece otro.
“Ahora falta la comisión de desbloqueo”.
Pagas.
Después:
“Su operación está siendo revisada por prevención de blanqueo”.
Otro pago.
Y después otro.
Nunca pagues dinero para liberar un beneficio ficticio
Esta es una de las advertencias más importantes que podemos hacer.
Cuando una plataforma sospechosa bloquea una retirada y exige nuevos depósitos para liberar el dinero, no sigas pagando intentando recuperar lo anterior.
La víctima suele pensar:
“Ya he puesto 40.000 euros. Si pago estos últimos 5.000, recuperaré todo”.
Precisamente ese razonamiento permite prolongar la estafa.
Cada nuevo pago aumenta la pérdida.
Después el dinero se movía mediante bancos y criptomonedas
La investigación apunta a que los fondos obtenidos habrían terminado transferidos a cuentas bancarias y monederos de criptomonedas situados en el extranjero.
Esta fase es fundamental para las organizaciones criminales.
Captar a la víctima es solamente una parte.
Después hay que mover el dinero.
Por eso las investigaciones de fraude financiero son especialmente complejas.
La víctima puede estar en España.
El call center en Turquía.
La sociedad registrada en otro país.
La cuenta receptora en una cuarta jurisdicción.
Y los fondos pueden terminar convertidos posteriormente en criptoactivos.
1.500 millones de liras en bienes intervenidos
La magnitud económica de la operación también resulta significativa.
Las autoridades turcas han intervenido bienes vinculados a los investigados valorados en aproximadamente 1.500 millones de liras turcas, alrededor de 26,7 millones de euros según la información publicada.
Además, han sido intervenidos:
80 vehículos y 12 propiedades.
También se han aplicado restricciones sobre cuentas bancarias, criptoactivos y cuentas de sociedades relacionadas con los investigados.
Es importante no confundir estas cifras.
Los aproximadamente 26,7 millones corresponden al valor de los bienes intervenidos, no necesariamente al dinero total presuntamente obtenido de las víctimas.
En una fase anterior, las autoridades habían situado en alrededor de 13.000 millones de liras el volumen de transacciones de la estructura durante un periodo de dos años.
Nueve ciudadanos israelíes entre los detenidos
La investigación tiene además una importante dimensión internacional.
Entre las 201 personas detenidas se encuentran, según la información publicada, nueve ciudadanos israelíes y once paquistaníes, además de personas procedentes de numerosos países, entre ellos Azerbaiyán, Siria, Jordania, Ucrania, Tailandia, Indonesia, Marruecos, Kazajistán, Filipinas, Irán, China, Líbano, México, Egipto, Mozambique, Argentina y Bangladesh.
El Ministerio de Exteriores israelí confirmó que Turquía le había comunicado la detención de ciudadanos israelíes y señaló que estaba trabajando para proteger sus derechos.
La nacionalidad de los detenidos, evidentemente, no determina responsabilidad penal. La investigación continúa abierta y hablamos de personas investigadas por su presunta participación.
Interpol y la inteligencia turca participaron en la operación
La dimensión de la investigación se aprecia también en los organismos implicados.
Según la información publicada, han participado:
el Ministerio del Interior turco, la Agencia Nacional de Inteligencia turca (MIT), la Fiscalía General de Estambul y diferentes unidades policiales.
La operación también ha contado con colaboración de Interpol y con análisis de información financiera y denuncias de víctimas.
No estamos, por tanto, ante la investigación de una simple página web.
Estamos ante una presunta estructura internacional.
Airsoft, Turquía y las grandes redes de fraude: el patrón vuelve a aparecer
Esta noticia llega además en un momento especialmente significativo.
Hace apenas unos días analizábamos en Victifin la investigación internacional FakeTrade sobre Airsoft y las declaraciones del fiscal alemán Nino Goldbeck:
“Los estafadores online suelen compartir todos los rasgos del crimen organizado”.
Para Victifin aquello tampoco era ninguna novedad.
Llevamos años explicando que detrás de determinadas falsas inversiones existen mafias internacionales perfectamente organizadas.
Y esta nueva operación en Turquía vuelve a mostrarnos los mismos componentes:
empresas + call centers + publicidad + plataformas + operadores + cuentas bancarias + criptomonedas + víctimas internacionales.
La falsa inversión se ha industrializado
Este es el verdadero problema.
Tenemos que dejar de imaginar al estafador financiero digital como un individuo improvisando delante de un portátil.
En determinadas redes existe una auténtica industrialización del fraude.
Hay personas encargadas de captar.
Otras llaman.
Otras gestionan plataformas.
Otras reciben el dinero.
Otras lo mueven.
Otras administran sociedades.
Y otras pueden encargarse de que la víctima continúe pagando.
La víctima únicamente conoce al supuesto asesor.
Pero detrás del asesor puede existir toda una organización.
Si estás dentro de una plataforma Forex y no puedes retirar, no sigas pagando
Desde Victifin queremos terminar con una advertencia especialmente importante.
Si actualmente estás operando con una plataforma de Forex, criptomonedas o inversiones online y cuando intentas retirar tu dinero te solicitan:
impuestos anticipados, comisiones de desbloqueo, depósitos de seguridad, seguros, certificados, verificaciones mediante nuevos pagos o cualquier cantidad adicional, detente.
No continúes enviando dinero únicamente para intentar recuperar lo anterior.
Conserva absolutamente todas las pruebas:
contratos, transferencias, IBAN, wallets, hashes de transacciones, números de teléfono, conversaciones de WhatsApp o Telegram, correos electrónicos, URL de la plataforma y capturas del saldo.
Y actúa cuanto antes.
Desde Victifin lo llevamos diciendo años: detrás de muchas falsas inversiones hay organizaciones internacionales
201 detenidos.
25 empresas.
Alrededor de 40 call centers y oficinas.
Personal de múltiples nacionalidades.
Plataformas que presuntamente mostraban beneficios ficticios.
Dinero enviado al extranjero.
Cuentas bancarias.
Criptomonedas.
Bienes millonarios intervenidos.
Esto no es un “broker malo”.
Es la dimensión que puede alcanzar el crimen organizado dedicado al fraude financiero.
Por eso desde Victifin seguiremos insistiendo en algo que consideramos fundamental:
cuando investigamos una falsa plataforma no debemos quedarnos únicamente con su nombre comercial.
Hay que seguir los teléfonos.
Los anuncios.
Los call centers.
Las sociedades.
Las cuentas bancarias.
Las wallets.
Los proveedores tecnológicos.
Y, sobre todo, el dinero.
Porque las plataformas cambian constantemente de nombre.
Las estructuras que existen detrás son mucho más difíciles de esconder.






