La familia Ming: el clan de Kokang al que China condenó a muerte
Kokang es una franja de montaña en el norte del estado Shan, en Myanmar, pegada a Yunnan. La población es de origen chino, el mandarín es la lengua de la calle y durante años el poder real no lo tenía ni la junta ni el ejército federal: lo tenían clanes. La familia Ming era uno de ellos. Desde Laukkaing, la capital, levantó lo que la prensa china llama parques de estafa: complejos de fraude online, juego, prostitución y tráfico, al otro lado de una frontera que Pekín ya no quiso seguir ignorando.
El juicio no fue en Myanmar. Fue en el Tribunal Popular Intermedio de Wenzhou, en Zhejiang, el 29 de septiembre de 2025. Condenó a muerte a 16 miembros del clan. Otros 23 recibieron de 24 años a cadena perpetua. El fallo les atribuye pérdidas equivalentes a unos 1.400 millones de dólares y, además, al menos 16 muertes: gente que intentó escapar de los complejos y fue golpeada o matada. La sentencia habla también de heridos. No es una causa solo por estafa. Es una causa por el régimen interior de los parques.
El patriarca, Ming Xuechang, no llegó al banquillo. En noviembre de 2023, cuando lo detuvieron, se disparó y murió en el hospital, según anunció entonces la autoridad birmana. El resto del clan fue entregado a China. Pekín llevaba meses presionando a la junta y a las milicias del norte para que soltaran a los jefes de Kokang: las víctimas de esos centros eran, en una parte grande, chinos, y el escándalo ya no cabía en una nota de provincia.
En enero de 2026 China ejecutó a 11 miembros de la familia Ming, extraditados desde Myanmar. Es la pena más dura de la serie de procesos contra los complejos del Sudeste Asiático. La ONU había estimado que solo el año anterior esas redes habían sacado entre 18.000 y 37.000 millones de dólares de víctimas del este y el sudeste de Asia. La familia Ming es el trozo de esa cifra que un tribunal chino puso por escrito y cerró con una ejecución.
El caso no apagó el negocio. Kokang es el norte. KK Park y Shwe Kokko están en el sur, en el estado Karen, con otros clanes y otras milicias. La condena de Wenzhou demuestra que Pekín puede juzgar y ejecutar a un clan cuando el daño le llega dentro de casa. No demuestra que los parques de la frontera tailandesa hayan cerrado: esos siguen en manos de otros, y las fotos de satélite de 2026 los muestran en obras.
Enlaces de la familia Ming y de la causa de Wenzhou:
- OCCRP, 30 de septiembre de 2025, condena a muerte de 16 miembros del clan por los parques de Kokang: https://www.occrp.org/en/news/china-sentences-16-members-of-myanmar-crime-syndicate-to-death-over-cyber-scams
Esa es la pieza que fija el fallo: pérdidas de unos 1.400 millones de dólares, al menos 16 muertes y penas de 24 años a cadena perpetua para otros 23. La ejecución de 11 miembros en enero de 2026 sale citada en los reportajes posteriores sobre la ofensiva china, no en un comunicado aparte de OCCRP. El contexto de la misma frontera está en estas dos:
- OCCRP, repatriaciones y derribos en los complejos birmanos: https://www.occrp.org/en/news/myanmar-says-it-repatriated-70000-foreigners-forced-to-work-in-scam-centers
- OCCRP, sanciones de Estados Unidos a la franja de Myawaddy: https://www.occrp.org/en/news/us-cracks-down-on-myanmar-rebel-group-behind-10-billion-scam






