Polonia pide a Bruselas una multa de 250 millones a Meta por anuncios fraudulentos en Facebook e Instagram
La batalla europea contra los anuncios fraudulentos que circulan por Facebook e Instagram acaba de alcanzar un nuevo nivel.
El Gobierno de Polonia ha solicitado formalmente a la Comisión Europea que imponga a Meta una sanción de 250 millones de euros, alegando incumplimientos de las obligaciones establecidas en los artículos 34 y 35 de la Ley de Servicios Digitales (Digital Services Act, DSA), relacionados con la evaluación y mitigación de riesgos sistémicos.
No se trata todavía de una multa impuesta. Es una petición formal de Polonia a la Comisión Europea, que es quien tiene competencias directas de supervisión sobre Facebook e Instagram como plataformas de muy gran tamaño en el marco de la DSA. Sejm
Pero lo verdaderamente significativo no son únicamente los 250 millones.
Lo que hace especialmente relevante el caso es la evidencia que las autoridades polacas aseguran haber recopilado sobre la respuesta de Meta ante anuncios identificados como fraudulentos.
Polonia puso a prueba el sistema de Meta
El conflicto no surge simplemente de una crítica política a las grandes tecnológicas.
El organismo nacional de ciberseguridad CERT Polska comunicó a Meta anuncios que consideraba fraudulentos para comprobar cómo reaccionaba la plataforma.
Según la información presentada ante el Parlamento polaco, ante aproximadamente 120 notificaciones, Meta rechazó retirar 106 de los anuncios denunciados. Reuters, basándose en los datos difundidos por las autoridades polacas, informa de una muestra de 122 anuncios en la que Meta no actuó sobre el 86,8 %: diez fueron retirados, seis quedaron sin respuesta y el resto no fueron eliminados. Sejm
La magnitud del resultado es difícil de ignorar:
más de ocho de cada diez anuncios identificados en esa prueba continuaron sin ser retirados.
Este dato adquiere una relevancia especial para las víctimas de falsas inversiones.
Porque uno de los principales mecanismos de captación de estas organizaciones comienza precisamente con publicidad aparentemente legítima en redes sociales.
Famosos, instituciones y grandes marcas utilizados como cebo
El propio Ministerio de Digitalización polaco explica que uno de los problemas que pretende combatir son los anuncios que utilizan fraudulentamente la imagen de personajes públicos, instituciones y marcas conocidas para obtener datos personales o dinero de los usuarios.
El 18 de agosto de 2026, el viceprimer ministro y ministro de Digitalización, Krzysztof Gawkowski, remitió una carta a Meta reclamando explicaciones sobre las medidas adoptadas y sobre la magnitud del problema. El Ministerio hizo posteriormente pública la correspondencia mantenida con la compañía. Gov.pl
Es exactamente una de las modalidades que Victifin viene documentando.
El anuncio puede aparentar ser una entrevista de televisión.
Puede utilizar el rostro de un empresario.
Puede utilizar el logotipo de un banco.
Puede apropiarse de la identidad de un analista financiero.
Puede incluso imitar gráficamente un periódico.
El usuario ve una marca conocida y baja la guardia.
Después llega el clic.
Y detrás del clic puede comenzar todo el proceso de captación.
Del anuncio de Facebook al grupo de WhatsApp
En numerosos casos investigados por Victifin, el anuncio es solamente la puerta de entrada.
La estructura puede continuar con un formulario, una página de registro o directamente un grupo de WhatsApp o Telegram.
Allí aparecen supuestos profesores, analistas, asistentes y otros aparentes inversores.
Comienzan las recomendaciones.
Se generan beneficios aparentes.
La confianza aumenta.
Y finalmente aparece la verdadera operación: ingresar cantidades importantes en una plataforma, comprar determinadas acciones o transferir dinero a cuentas controladas por terceros.
Por eso la discusión sobre la responsabilidad de las plataformas publicitarias resulta tan importante.
El anuncio no siempre constituye toda la estafa.
Puede ser el mecanismo mediante el cual la víctima entra en contacto con quienes posteriormente ejecutarán el fraude.
Polonia invoca los artículos 34 y 35 de la DSA
La petición polaca tiene además una dimensión jurídica muy importante.
Según la documentación parlamentaria oficial, Polonia solicitó el 26 de agosto de 2026 a la vicepresidenta ejecutiva de la Comisión Europea, Henna Virkkunen, una sanción de 250 millones de euros contra Meta por presunto incumplimiento de los artículos 34 y 35 de la DSA. Sejm
Estas disposiciones son particularmente relevantes para las grandes plataformas porque no se limitan a ordenarles retirar contenidos concretos.
La filosofía de la DSA va más allá.
Las plataformas de muy gran tamaño tienen obligaciones relacionadas con la identificación, evaluación y mitigación de riesgos sistémicos derivados del funcionamiento de sus servicios.
Facebook e Instagram están designadas como Very Large Online Platforms y están sometidas a supervisión de la Comisión Europea. Estrategia Digital Europea
Y Polonia sostiene ahora que las medidas adoptadas contra los anuncios fraudulentos no son suficientes.
Polonia no quiere solamente una multa
Este es posiblemente uno de los aspectos más interesantes de todo el caso.
Varsovia no se ha limitado a pedir 250 millones.
También ha solicitado medidas correctoras concretas.
Según la información oficial del Parlamento polaco, entre ellas se encuentran:
una vía inmediata de respuesta a las notificaciones realizadas por organismos públicos; verificación preventiva obligatoria de los anunciantes financieros; bloqueo automático de anuncios que utilicen la imagen de personajes públicos sin consentimiento; y una auditoría detallada de la eficacia de los algoritmos de moderación de Meta en el mercado polaco. Sejm
La verificación preventiva de los anunciantes financieros merece especial atención.
Porque plantea una pregunta que Victifin lleva tiempo considerando fundamental:
¿debería poder cualquier anunciante pagar para promocionar una inversión financiera sin que previamente se compruebe quién es y qué está ofreciendo?
Polonia está proponiendo precisamente endurecer ese filtro.
Otro dato preocupante: anuncios que ni siquiera aparecen en la biblioteca publicitaria
Las autoridades polacas han aportado otro dato relevante.
Según la información presentada ante el Parlamento del país, aproximadamente el 41 % de los anuncios fraudulentos difundidos en plataformas de Meta analizados no serían visibles en la Biblioteca de Anuncios de Meta. Sejm
Esto tiene consecuencias para investigadores, periodistas, asociaciones de víctimas y organismos públicos.
La biblioteca publicitaria debería facilitar la transparencia sobre quién está anunciándose y qué publicidad está circulando.
Si una parte significativa de los anuncios fraudulentos no puede localizarse posteriormente mediante esas herramientas, reconstruir una campaña puede resultar mucho más complicado.
Para una víctima también supone un problema.
Cuando descubre que ha sido estafada semanas o meses después, el anuncio que inició todo el proceso puede haber desaparecido.
Por eso Victifin insiste continuamente:
haz una captura del anuncio antes de continuar.
Y, siempre que sea posible, conserva también el nombre de la página anunciante, URL, fecha, vídeo, formulario y página de destino.
Meta rechaza que permanezca inactiva
También es necesario recoger la posición de la compañía.
Meta sostiene que los estafadores son delincuentes persistentes que modifican continuamente sus técnicas para eludir los sistemas de detección y que la empresa continúa invirtiendo en tecnología y colaborando con autoridades para combatir estas actividades.
Esa es la respuesta de la compañía frente a las acusaciones de inacción formuladas desde Polonia. Reuters
Por tanto, actualmente existe una disputa clara:
las autoridades polacas consideran insuficientes los mecanismos implementados por Meta, mientras que Meta sostiene que está desarrollando y mejorando sus herramientas para combatir unas redes criminales cada vez más sofisticadas.
Será la actuación regulatoria europea la que determine si existen infracciones de la DSA en los términos planteados.
Europa ya tiene abiertos otros frentes contra Meta bajo la DSA
El conflicto polaco tampoco aparece de manera aislada.
La Comisión Europea mantiene distintas actuaciones de supervisión sobre Facebook e Instagram.
En octubre de 2025 concluyó preliminarmente que Meta incumplía determinadas obligaciones de transparencia de la DSA, incluyendo aspectos relacionados con los mecanismos ofrecidos a los usuarios para denunciar contenidos ilícitos y recurrir decisiones de moderación. Estrategia Digital Europea
En abril de 2026, la Comisión volvió a formular conclusiones preliminares contra Meta, esta vez relacionadas con las medidas para impedir el acceso de menores de 13 años a Facebook e Instagram. Estrategia Digital Europea
Y el 10 de julio de 2026, la Comisión comunicó otra conclusión preliminar según la cual el diseño adictivo de Facebook e Instagram podría infringir la DSA. Estrategia Digital Europea
Son procedimientos diferentes y no deben confundirse con la petición polaca sobre anuncios fraudulentos.
Pero muestran algo importante:
Meta ya se encuentra sometida a un nivel significativo de escrutinio europeo sobre el funcionamiento sistémico de Facebook e Instagram.
De retirar un anuncio a analizar cómo funciona todo el sistema
Este cambio es fundamental.
Durante años, el debate sobre las estafas en redes sociales podía reducirse a:
“Hay un anuncio fraudulento. Repórtalo.”
Ahora la cuestión que plantean las autoridades polacas es mucho más profunda:
¿Qué ocurre cuando el problema se reproduce de manera masiva?
¿Qué controles existen antes de aceptar publicidad financiera?
¿Qué sucede cuando una autoridad comunica que un anuncio es fraudulento?
¿Con qué rapidez desaparece?
¿Puede el mismo anunciante volver a publicar una campaña prácticamente idéntica?
¿Cómo funcionan los algoritmos de moderación?
¿Qué trazabilidad existe sobre el anunciante?
Ya no estamos hablando únicamente de moderar una publicación individual.
Estamos hablando de gestión del riesgo sistémico.
Para Victifin, la trazabilidad del anunciante es fundamental
Cuando una víctima llega a Victifin después de haber perdido sus ahorros, una de las primeras preguntas es:
¿Dónde comenzó todo?
Muchas veces la respuesta es:
“En Facebook.”
“En Instagram.”
“Vi un anuncio.”
“Salía un famoso.”
“Parecía una noticia.”
“Rellené un formulario y después me llamaron.”
Desde ese momento comienza una cadena que puede atravesar diferentes países, teléfonos, empresas, cuentas bancarias y wallets de criptomonedas.
Por eso la información sobre el anunciante original puede ser extraordinariamente importante para una investigación.
Quién pagó.
Desde qué cuenta publicitaria.
Qué empresa proporcionó los datos.
Qué métodos de pago utilizó.
Desde dónde administraba la campaña.
Qué otras campañas creó.
Qué páginas de destino utilizaba.
Y a qué usuarios decidió mostrar el sistema ese anuncio.
La lucha contra estas redes no puede limitarse a eliminar el anuncio cuando la víctima ya ha perdido 50.000 euros.
La prevención tiene que empezar antes de que el anuncio llegue a su pantalla.
Los 250 millones todavía no son una sanción
Victifin quiere hacer una precisión especialmente importante porque ya están circulando titulares que pueden inducir a error.
Meta no ha sido multada con 250 millones de euros por este asunto.
A fecha de septiembre de 2026, lo que existe es una petición formal del Gobierno polaco a la Comisión Europea para que imponga esa sanción. Sejm
Será necesario seguir el procedimiento europeo y comprobar qué decisión adopta finalmente Bruselas.
La diferencia jurídica es enorme.
Pero que la multa todavía no haya sido impuesta no resta importancia al movimiento de Polonia.
Un Estado miembro de la Unión Europea está planteando formalmente que el tratamiento de los anuncios fraudulentos por una de las mayores plataformas digitales del mundo puede requerir no solo cambios técnicos, sino una sanción económica de cientos de millones de euros.
De los avisos a las responsabilidades
El caso polaco puede marcar una nueva fase en la discusión europea sobre las estafas digitales.
Durante demasiado tiempo, las víctimas han tenido que perseguir el dinero cuando ya había desaparecido.
Después del anuncio.
Después del WhatsApp.
Después del falso asesor.
Después de la transferencia.
Después de la criptomoneda.
Después de que la plataforma desapareciera.
La cuestión que ahora se está planteando en Europa es anterior a todas ellas:
¿qué responsabilidad tienen las grandes plataformas en prevenir que esa maquinaria de captación llegue a ponerse en funcionamiento?
Polonia ha puesto una cifra sobre la mesa:
250 millones de euros.
Todavía no es una multa.
Pero sí constituye una petición formal de actuación a la Comisión Europea respaldada por datos concretos sobre anuncios fraudulentos reportados a Meta.
Y para las víctimas de estafas financieras, eso convierte este expediente en uno de los asuntos europeos que habrá que seguir muy de cerca durante los próximos meses.
Victifin: guarda siempre el anuncio que inició la estafa
Si llegaste a una falsa inversión mediante un anuncio de Facebook o Instagram, conserva toda la información que todavía tengas.
Capturas, vídeos, nombre de la página, enlace, fecha aproximada, formulario que rellenaste, teléfonos que posteriormente contactaron contigo, grupos de WhatsApp o Telegram, plataforma de inversión, transferencias, IBAN, wallets y justificantes.
El anuncio inicial también es una prueba.
Y puede ayudar a reconstruir cómo comenzó toda la captación.
Victifin continuará documentando estas campañas y la respuesta regulatoria europea frente a la publicidad utilizada para captar víctimas de fraudes financieros.






