Suelto Creditante y el escándalo inventado en Espejo Público: Anatomía de una estafa masiva
Una nueva y agresiva campaña de desinformación financiera está inundando las redes sociales y plataformas digitales. Se trata de un artículo fraudulento que simula ser una noticia de última hora, relatando un supuesto altercado en directo en el programa Espejo Público de Antena 3.
El texto describe una acalorada discusión en la que el economista Daniel Lacalle habría destapado una plataforma secreta de inversión llamada Suelto Creditante, provocando la indignación y el abandono del plató por parte de José Luis Escrivá.
Es imperativo ser categóricos y directos: este episodio jamás tuvo lugar. Nos encontramos ante un elaborado esquema de fraude financiero (conocido como celeb-baiting o cebo de celebridades) operado por el crimen organizado internacional.
El uso ilícito de figuras públicas: Un guion prefabricado
Para que una estafa financiera logre quebrar el sentido común del ciudadano, necesita proyectar una falsa sensación de autoridad. En este caso, las mafias digitales han usurpado la identidad de cuatro figuras públicas de gran relevancia en España, asignándoles roles muy específicos dentro de una narrativa de manipulación psicológica:
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Susanna Griso y Espejo Público (El Escenario): Los estafadores utilizan el nombre de la presentadora y de un programa consolidado en máxima audiencia para transferir la confianza que el espectador tiene en la televisión hacia el artículo falso.
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Daniel Lacalle (El «Héroe» Revelador): Utilizan la imagen del reconocido economista, famoso por su claridad analítica, para presentarlo como un confidente que decide rebelarse contra el sistema y compartir el «secreto» de la riqueza con los ciudadanos de a pie.
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José Luis Escrivá (El «Villano» Institucional): Al situar a una figura representativa del Banco de España y del estamento gubernamental como el antagonista que quiere censurar la plataforma, los criminales alimentan el sesgo antisistema del lector. Hacen creer a la víctima que está accediendo a información privilegiada y prohibida.
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Alicia Asín (La Validación Tecnológica): Para dar credibilidad a la supuesta inteligencia artificial de la plataforma, insertan declaraciones completamente inventadas de la CEO de Libelium, una de las ingenieras y directivas más prestigiosas del país en el sector tecnológico.
Ninguna de estas personas tiene la más mínima vinculación con «Suelto Creditante». Sus nombres y trayectorias profesionales han sido utilizados de forma ilícita para engrosar las filas de esta red de extorsión.
Suelto Creditante: Un nombre absurdo para un fraude peligroso
El propio nombre de la plataforma, «Suelto Creditante», evidencia que estamos ante una traducción automatizada y deficiente (probablemente de algún término en inglés o de Europa del Este) utilizada por boiler rooms (centros de llamadas fraudulentos) que operan fuera de España.
El funcionamiento de esta trampa se divide en fases muy marcadas:
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La barrera de los 275 euros: El artículo exige un depósito inicial mínimo de 275 euros. Es una cantidad diseñada neuroeconómicamente para parecer un riesgo asumible por cualquier familia, pero suficiente para cubrir los costes publicitarios de la red criminal.
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El falso gestor personal: Tras introducir el número de teléfono, la víctima recibe una llamada de un supuesto consultor. Este operador utilizará técnicas de presión extrema para forzar el primer depósito.
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El simulador de ganancias: Una vez depositado el dinero, el usuario accede a una pantalla que muestra cómo una supuesta «inteligencia artificial» genera operaciones rentables (como las del personaje ficticio «Carlos Navarro» mencionado en el texto). Todo es una simulación visual; el dinero real ya ha sido transferido a cuentas opacas.
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La extorsión (Fee Advance Fraud): Cuando el inversor intenta retirar el capital acumulado, la plataforma exige el pago de «impuestos» o «comisiones de liquidez». Si la víctima paga, perderá también ese importe extra.
Alertas de manipulación psicológica (FOMO)
El texto fraudulento finaliza con un contador de urgencia, indicando que el registro se cierra en una fecha inminente y que el número de plazas está «limitado a 20 personas por día».
Esta es una técnica de coerción conocida como FOMO (Fear Of Missing Out). Al imponer un límite de tiempo ficticio, los estafadores buscan anular la capacidad reflexiva de la víctima, impidiendo que investigue en internet, consulte a su banco o verifique los registros de la Comisión Nacional del Mercado de Valores (CNMV).
Protocolo de seguridad y actuación
Cualquier anuncio, correo electrónico o artículo que prometa rentabilidades garantizadas de miles de euros mensuales sin riesgo, utilizando la imagen de famosos envueltos en escándalos televisivos, es una estafa.
Si usted ha introducido sus datos personales o realizado el depósito de 275 euros en Suelto Creditante:
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Corte la comunicación: Bloquee inmediatamente los números de teléfono desde los que le contactan. No intente razonar con los supuestos asesores.
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Bloqueo bancario: Contacte con el departamento de prevención de fraude de su entidad bancaria para cancelar su tarjeta y solicitar la retrocesión del cargo.
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Proteja su identidad: Jamás envíe fotografías de su DNI o pasaporte a estas plataformas. Si ya lo ha hecho, denuncie la suplantación ante la Policía Nacional o la Guardia Civil para evitar que abran cuentas a su nombre para blanquear capitales.






