Chen Zhi, Prince Group y Tabacalera: cómo el imperio acusado de ciberestafas terminó poniendo contra las cuerdas a una histórica empresa española
La historia de Chen Zhi ya no puede entenderse únicamente como la caída de un multimillonario asiático.
Las consecuencias de su entramado empresarial han terminado alcanzando a España.
Este 29 de septiembre de 2026, una nueva investigación publicada por El Confidencial pone nuevamente el foco sobre Tabacalera, la histórica compañía española que durante décadas estuvo vinculada al monopolio estatal del tabaco y que actualmente atraviesa una situación extraordinariamente compleja.
La razón no está en una supuesta participación de Tabacalera en las estafas investigadas.
El problema se encuentra varios niveles por encima, en su estructura accionarial y en la figura que terminó controlando indirectamente una parte fundamental del negocio:
Chen Zhi, fundador y presidente de Prince Holding Group.
El empresario se encuentra actualmente detenido en China después de haber sido extraditado desde Camboya en enero de 2026. En Estados Unidos está acusado de conspiración para cometer fraude electrónico y conspiración para blanquear dinero en relación con una gigantesca estructura de centros de estafa en Camboya. Departamento de Justicia
Y ahora las consecuencias financieras y regulatorias de su caída están afectando a negocios perfectamente legales situados a miles de kilómetros de los scam compounds del Sudeste Asiático.
Una precisión fundamental
Tabacalera no está acusada por el Departamento de Justicia estadounidense de participar en las estafas atribuidas a Prince Group.
La acusación estadounidense contra Chen Zhi tampoco señala al negocio de cigarros como parte del fraude.
Lo que estamos viendo es otra cosa:
cómo la caída de un accionista sometido a acusaciones y sanciones internacionales puede contaminar financieramente empresas legítimas situadas dentro de su estructura corporativa.
Y precisamente eso convierte este caso en una extraordinaria radiografía de hasta dónde puede extenderse una red empresarial internacional.
¿Quién es Chen Zhi?
Chen Zhi, también conocido como Vincent, es el fundador y presidente de Prince Holding Group, un conglomerado desarrollado principalmente en Camboya con negocios inmobiliarios, financieros y de consumo.
Durante años proyectó la imagen de un gigantesco grupo empresarial internacional.
Pero el 14 de octubre de 2025 Estados Unidos produjo un terremoto.
El Departamento de Justicia anunció una acusación penal contra Chen Zhi.
La Fiscalía estadounidense sostiene que Prince Group había desarrollado, bajo su dirección, una enorme infraestructura dedicada a estafas de inversión con criptomonedas desde complejos situados en Camboya. Departamento de Justicia
Las acusaciones son extraordinariamente graves.
Pero debemos mantener la precisión jurídica: son acusaciones y Chen Zhi conserva la presunción de inocencia respecto de los cargos estadounidenses mientras no exista una condena definitiva por ellos.
Estados Unidos describe una industria del fraude a escala industrial
Según la acusación estadounidense, Prince Group habría operado centros desde los que se ejecutaban estafas conocidas internacionalmente como:
pig butchering
El mecanismo es ya conocido por miles de víctimas.
El contacto comienza mediante:
redes sociales;
WhatsApp;
Telegram;
aplicaciones de citas;
mensajes aparentemente equivocados;
o falsas comunidades de inversión.
El delincuente no siempre pide dinero inmediatamente.
Primero construye confianza.
Después aparece una oportunidad de inversión.
La víctima termina accediendo a una plataforma en la que aparentemente compra:
acciones;
criptomonedas;
Forex;
oro;
o productos financieros.
La plataforma muestra beneficios.
Pero según las autoridades estadounidenses, en las operaciones atribuidas a Prince Group el dinero no estaba siendo invertido como se prometía: era sustraído y posteriormente blanqueado. Departamento de Justicia
Detrás del estafador puede haber otra víctima
Aquí aparece una de las dimensiones más terribles de esta industria.
Las autoridades estadounidenses sostienen que centenares de trabajadores fueron traficados y obligados a trabajar dentro de estos complejos.
Según la acusación, algunos permanecían retenidos en instalaciones rodeadas por muros y alambre de espino y eran obligados a ejecutar estafas online bajo amenaza de violencia. Departamento de Justicia
Esto significa que en determinadas redes del Sudeste Asiático existen dos niveles simultáneos de victimización:
la persona engañada que pierde sus ahorros;
y la persona traficada que puede estar siendo obligada a engañarla.
Es el fenómeno que organismos internacionales vienen denominando forced criminality, criminalidad forzada.
Estados Unidos designó a Prince Group como organización criminal transnacional
La actuación no quedó limitada al procedimiento penal.
El Departamento del Tesoro estadounidense designó en octubre de 2025 a Prince Group Transnational Criminal Organization y describió una red internacional dirigida por Chen Zhi relacionada con fraude online, blanqueo, juego ilegal, trata y trabajo forzado en centros de estafa. OFAC
Estados Unidos y Reino Unido adoptaron simultáneamente medidas contra el entramado.
Posteriormente, la Unión Europea también impuso restricciones a Chen Zhi y Prince Group en julio de 2026 por graves violaciones de derechos humanos relacionadas con los centros de estafa del Sudeste Asiático. Cigar Aficionado
Y entonces aparece Tabacalera
¿Cómo termina una investigación sobre pig butchering, criptomonedas y centros de estafa camboyanos afectando a una histórica compañía española de tabaco?
La respuesta se encuentra en una adquisición empresarial realizada años antes.
Tenemos que regresar a:
2020.
Ese año, Imperial Brands vendió su negocio internacional de cigarros premium.
La operación incluía activos extraordinariamente importantes dentro de la industria mundial del cigarro.
Entre ellos se encontraba la participación privada en:
Habanos S.A.
la compañía responsable de la comercialización internacional de marcas cubanas tan conocidas como:
Cohiba;
Montecristo;
Partagás;
Romeo y Julieta;
o Hoyo de Monterrey.
El comprador del paquete fue Allied Cigar Corporation, dentro de una operación valorada en aproximadamente 1.040 millones de euros. CubaFull
La conexión empresarial de Chen Zhi
Durante años, la identidad del capital situado detrás de estas sociedades no tuvo la exposición pública que adquiriría posteriormente.
Investigaciones corporativas posteriores han reconstruido la estructura que conectaba a Chen Zhi con estos activos.
El Financial Times informó en septiembre de 2026 de que Chen controlaba, mediante una cadena de sociedades, una participación significativa en el negocio de Habanos. El periódico sitúa dentro de esa estructura sociedades como Simply Advanced Ltd. y Allied Cigar Corporation. Financial Times
Ahí es donde el caso deja de ser exclusivamente asiático.
Porque dentro de esa estructura se encuentra también el negocio español.
Tabacalera queda atrapada en el problema de su accionista
Tras las actuaciones de Estados Unidos y Reino Unido contra Chen Zhi y Prince Group, la vinculación accionarial comenzó a generar enormes dificultades.
Según información publicada sobre la propia compañía, Tabacalera inició en febrero de 2026 un procedimiento preconcursal ante el Juzgado de lo Mercantil número 8 de Madrid.
La explicación transmitida entonces era especialmente significativa:
el problema no derivaba de una insolvencia ordinaria del negocio, sino de la necesidad de proteger su continuidad frente a las consecuencias derivadas de las sanciones impuestas alrededor de Chen Zhi y su entramado. Cigar Journal
En otras palabras:
una empresa podía ser económicamente viable y, aun así, quedar atrapada por la identidad de su propietario indirecto.
De la ciberestafa a los bancos
Esta es probablemente una de las partes más interesantes del caso.
Las sanciones internacionales no afectan únicamente a la persona sancionada.
Pueden provocar que bancos, proveedores, aseguradoras y otras contrapartes consideren extraordinariamente arriesgado mantener relaciones con empresas situadas dentro de determinadas estructuras de propiedad.
Aparecen entonces:
bloqueos;
controles reforzados;
problemas de pagos;
restricciones bancarias;
dificultades con proveedores;
y problemas para desarrollar operaciones internacionales.
El objetivo de Tabacalera ha sido precisamente intentar aislarse de esas consecuencias.
Chen Zhi fue detenido y enviado a China
El siguiente acontecimiento decisivo llegó en enero de 2026.
Las autoridades camboyanas detuvieron a Chen Zhi y lo extraditaron a China.
La extradición fue confirmada por las autoridades chinas. Diario Libre
Según información publicada posteriormente por el Financial Times, Chen permanece en China y sus abogados internacionales han alegado en procedimientos judiciales que no han podido mantener contacto con él. Financial Times
Tres días después de su extradición, un tribunal de las Islas Vírgenes Británicas designó liquidadores provisionales para alrededor de 30 sociedades relacionadas con Chen Zhi y Prince Group. Financial Times
Entre esas estructuras se encontraba Simply Advanced, vehículo relacionado con su participación en Habanos.
La caída ya afecta al mercado internacional de cigarros
Las consecuencias no se limitan a España.
En septiembre de 2026 se produjo otro episodio significativo.
El distribuidor oficial de Habanos para Alemania, Austria y Polonia suspendió temporalmente la distribución de cigarros cubanos a sus minoristas en medio de las restricciones financieras y regulatorias relacionadas con la estructura accionarial. Cigar Aficionado
Habanos manifestó que estaba trabajando con sus distribuidores para garantizar la continuidad del negocio y reforzar la resiliencia de su red internacional. Cigar Aficionado
La onda expansiva del caso había recorrido miles de kilómetros.
Camboya.
China.
Estados Unidos.
Reino Unido.
Islas Vírgenes Británicas.
España.
Cuba.
Alemania.
Y otros mercados europeos.
La paradoja de Tabacalera
Existe una paradoja extraordinaria en esta historia.
Las autoridades estadounidenses sostienen que una parte sustancial de la riqueza atribuida al entramado de Prince Group procedía de estafas digitales y posteriormente era blanqueada mediante complejas estructuras financieras y empresariales.
Al mismo tiempo, Chen Zhi terminó teniendo intereses en negocios perfectamente visibles de la economía internacional.
Según la acusación estadounidense, parte de los beneficios ilícitos fueron canalizados mediante operaciones profesionales de blanqueo y negocios aparentemente legítimos del propio conglomerado. Departamento de Justicia
Pero debemos introducir nuevamente una distinción esencial:
El Departamento de Justicia no afirma en su acusación que Tabacalera o Habanos participaran en esas actividades criminales.
No debe confundirse propiedad empresarial con participación criminal.
127.271 bitcoins: una incautación histórica
La magnitud económica de la actuación estadounidense ayuda a comprender la dimensión del caso.
El Departamento de Justicia presentó una acción de decomiso sobre aproximadamente:
127.271 bitcoins
relacionados, según las autoridades estadounidenses, con el entramado de Chen Zhi.
El Departamento de Justicia calificó la actuación como la mayor acción de decomiso de su historia en ese momento. Departamento de Justicia
No estamos hablando de una pequeña plataforma fraudulenta que desaparece después de captar unos cientos de miles de euros.
Estamos hablando de una investigación sobre una infraestructura internacional capaz, según la acusación, de operar a escala industrial.
“Phone farms”: millones de números para captar víctimas
Hay otro elemento de la acusación estadounidense especialmente relevante para comprender las estafas que recibimos diariamente en Victifin.
Los investigadores aseguran haber encontrado documentación relacionada con:
phone farms
infraestructuras automatizadas que utilizaban miles de teléfonos y millones de números telefónicos para facilitar diferentes campañas fraudulentas. Departamento de Justicia
Esto ayuda a explicar algo que muchas víctimas no comprenden.
¿Por qué un grupo de WhatsApp desaparece y una semana después aparece otro?
¿Por qué cambian constantemente los teléfonos?
¿Por qué encontramos:
+34 españoles;
+44 británicos;
+1 estadounidenses;
+852 Hong Kong;
o números de otros países?
Porque el número telefónico puede ser simplemente una pieza desechable dentro de una infraestructura mucho mayor.
El fraude financiero ya no puede analizarse como un delincuente aislado
Este caso refuerza una cuestión que Victifin lleva tiempo intentando trasladar a víctimas e instituciones.
Una estafa que comienza con:
un anuncio de Facebook;
una conversación de WhatsApp;
un supuesto profesor;
una asistente;
una plataforma de inversión;
y una transferencia bancaria
puede parecer inicialmente un delito pequeño.
Pero detrás pueden existir:
empresas;
call centers;
estructuras societarias;
intermediarios financieros;
redes de blanqueo;
wallets;
mulas;
proveedores tecnológicos;
dominios;
publicidad digital;
y centros de operaciones situados en diferentes países.
El caso Prince Group es una demostración especialmente extrema de esa industrialización.
Lo que Victifin lleva años viendo desde el otro extremo
Las autoridades internacionales investigan la estructura desde arriba.
En Victifin vemos la misma industria desde abajo:
desde la víctima.
Vemos el anuncio.
Después el grupo de WhatsApp.
El supuesto profesor.
La asistente.
Los participantes que aseguran estar ganando dinero.
La primera inversión.
Los beneficios que aparecen en pantalla.
La imposibilidad de retirar.
Después aparecen:
impuestos;
comisiones;
AML;
verificaciones;
desbloqueos;
seguros;
o nuevas cantidades necesarias para recuperar el dinero.
Y cuando la víctima finalmente comprende lo sucedido, muchas veces empieza una segunda fase:
la estafa de recuperación.
Otra persona asegura haber localizado el dinero perdido.
El ciclo vuelve a comenzar.
El gran error: pensar que todo esto son “chiringuitos” independientes
Durante demasiado tiempo el fraude financiero online se ha interpretado como una sucesión de páginas web fraudulentas independientes.
Pero las investigaciones internacionales muestran una realidad mucho más compleja.
Una misma infraestructura puede operar:
decenas de marcas;
cientos de dominios;
múltiples plataformas;
miles de teléfonos;
diferentes idiomas;
y campañas simultáneas en numerosos países.
Cuando una marca queda expuesta, puede desaparecer.
La infraestructura permanece.
Y aparece otra.
Tabacalera muestra hasta dónde puede extenderse el problema
Esta es precisamente la razón por la que el caso de Tabacalera es tan significativo.
Una investigación que aparentemente debería terminar en los centros de estafa de Camboya ha terminado generando consecuencias corporativas en una histórica compañía española.
No porque Tabacalera haya sido acusada de participar en las estafas.
Sino porque las estructuras internacionales de propiedad pueden conectar mundos aparentemente completamente diferentes.
Un scam compound en Camboya y una compañía española pueden encontrarse separados por miles de kilómetros y, sin embargo, terminar dentro del mismo problema financiero por una cadena societaria.
Eso es lo que hace extraordinariamente complejo combatir el crimen financiero transnacional.
Chen Zhi niega las acusaciones
También es necesario incorporar la posición contraria.
Un portavoz de Prince Group declaró al Financial Times que Chen Zhi y Prince Group nunca participaron en las estafas, centros de estafa ni actividades ilegales descritas por Estados Unidos.
La defensa cuestiona además aspectos temporales de las acusaciones y sostiene que algunas de las instalaciones señaladas ya no estaban bajo control de Chen o Prince Group durante determinados periodos. Financial Times
Estas alegaciones deberán confrontarse con las pruebas en los procedimientos correspondientes.
La acusación estadounidense sigue siendo una acusación penal, no una sentencia condenatoria estadounidense.
De empresario internacional a problema para sus propias participadas
Seis años después de la operación de 2020, el escenario es radicalmente diferente.
Chen Zhi está detenido en China. Financial Times
Estados Unidos lo acusa de fraude electrónico y blanqueo. Departamento de Justicia
El Tesoro estadounidense ha designado a Prince Group como organización criminal transnacional. OFAC
Existen sanciones internacionales.
Decenas de sociedades relacionadas con el entramado se encuentran bajo procedimientos de liquidación provisional en las Islas Vírgenes Británicas. Financial Times
Y compañías legítimas relacionadas accionarialmente con esta estructura están intentando proteger su operativa.
La historia de Tabacalera se ha convertido así en una consecuencia inesperada de una de las mayores investigaciones internacionales contra el fraude digital.
Conclusión: las estafas financieras ya son una industria transnacional
El caso Chen Zhi permite comprender algo fundamental.
El fraude online moderno ya no consiste necesariamente en una persona escondida detrás de un ordenador.
Las investigaciones internacionales describen organizaciones capaces de combinar:
trata de seres humanos;
trabajo forzado;
criptomonedas;
sociedades internacionales;
inversiones empresariales;
estructuras offshore;
y tecnología de captación masiva de víctimas.
Y sus consecuencias pueden terminar alcanzando empresas legítimas que aparentemente nada tienen que ver con una estafa de inversión.
Por eso, cuando una víctima española entra en un grupo de WhatsApp y termina enviando sus ahorros a una falsa plataforma de inversión, el problema puede ser muchísimo mayor de lo que muestra la pantalla de su teléfono.
Detrás de algunos de estos fraudes existe una verdadera industria internacional.
Y el caso Chen Zhi–Prince Group es uno de los ejemplos más importantes que conocemos de hasta dónde puede llegar.
¿Has sido víctima de una falsa inversión?
Soy Jessica González, presidenta de Victifin.
Si has perdido dinero mediante una plataforma de inversión, Forex, criptomonedas o un grupo de WhatsApp, podemos estudiar gratuitamente tu caso.
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