Suplantan a Abante Asesores y a José Ramón Iturriaga: cuidado con los grupos de inversión de WhatsApp
Victifin está documentando una nueva suplantación de identidad relacionada con falsas recomendaciones de inversión.
En esta ocasión se está utilizando el nombre de Abante Asesores y la identidad de José Ramón Iturriaga, un profesional real del sector financiero, para aportar credibilidad a grupos privados en los que se ofrecen supuestas oportunidades bursátiles.
Queremos dejarlo claro desde el principio:
Abante Asesores es una firma financiera real y José Ramón Iturriaga es un gestor real de la compañía. La propia web oficial de Abante identifica actualmente a Iturriaga como gestor dentro de su equipo y recoge las diferentes sociedades reguladas del grupo y sus correspondientes inscripciones.
Por tanto, esta alerta de Victifin no es contra Abante Asesores ni contra José Ramón Iturriaga.
Es justamente lo contrario.
Estamos alertando del posible uso fraudulento de su nombre, imagen y reputación por terceros.
¿Por qué suplantar a José Ramón Iturriaga?
Porque la identidad es creíble.
José Ramón Iturriaga tiene una trayectoria pública vinculada al mundo de la inversión. Fuentes recientes lo identifican como gestor de fondos de Abante, y la propia compañía lo incluye entre sus profesionales.
Ahí reside precisamente el peligro.
Cuando una persona entra en un grupo de WhatsApp y ve el nombre de un supuesto profesor o gestor, probablemente hará algo completamente lógico:
buscarlo en Google.
Y lo encontrará.
Encontrará entrevistas.
Encontrará artículos.
Encontrará fotografías.
Encontrará su relación con Abante.
El problema es que haber encontrado al profesional real no demuestra que la persona que escribe desde WhatsApp sea ese profesional.
Esta diferencia es fundamental.
El grupo “Grupo Básico 270”
La información que ha llegado a Victifin se refiere, entre otros elementos, a un grupo denominado:
“Grupo Básico 270”.
Dentro de este entorno se estaría utilizando la identidad de José Ramón Iturriaga para generar confianza entre los participantes y realizar recomendaciones relacionadas con operaciones bursátiles.
Victifin no dispone de elementos que permitan atribuir ese grupo al verdadero José Ramón Iturriaga.
Por eso nuestra advertencia es precisamente sobre una posible suplantación de identidad.
También aparecen operaciones con PSIG
Hay otro elemento que nos interesa especialmente.
En la documentación recibida por Victifin aparecen operaciones relacionadas con PSIG (PS International Group).
Y no es la primera vez que este valor aparece en grupos de WhatsApp que estamos investigando.
Esto requiere una precisión muy importante.
PSIG es una acción real.
Que una acción exista y pueda comprarse a través de un intermediario legítimo no convierte en legítimo al desconocido que recomienda comprarla en WhatsApp.
Esta modalidad puede resultar mucho más convincente que una falsa plataforma.
La víctima entra en su propio bróker, busca el ticker, comprueba que existe y realiza personalmente la operación.
Puede pensar:
“No estoy enviando el dinero a nadie. Estoy comprando una acción real.”
Pero el riesgo puede estar en otro lugar.
Cuidado con las compras coordinadas de acciones
Cuando numerosos miembros de grupos privados reciben instrucciones para comprar simultáneamente un determinado valor, especialmente acciones con determinadas características de liquidez o capitalización, hay que extremar las precauciones.
Una de las cuestiones que debe investigarse en estos casos es si podría existir una estrategia de manipulación mediante compras coordinadas, incluida la conocida como pump and dump.
El mecanismo, de forma general, consiste en generar artificialmente interés comprador sobre un activo para favorecer su subida y permitir posteriormente que quienes adquirieron posiciones previamente puedan venderlas.
No afirmamos que eso haya ocurrido en Grupo Básico 270 ni que las operaciones sobre PSIG respondan necesariamente a ese esquema.
Eso requiere pruebas.
Pero cuando diferentes grupos privados proporcionan órdenes coordinadas sobre determinados valores, resulta imprescindible conservar los mensajes, precios y horarios exactos para poder analizar qué sucedió realmente.
El “profesor” y la “asistente”: una estructura que Victifin encuentra continuamente
El patrón vuelve a resultar familiar.
En numerosos grupos investigados por Victifin aparece una estructura prácticamente idéntica:
un supuesto profesor, analista o gestor prestigioso, acompañado de una asistente que mantiene el contacto diario con los miembros.
El profesor aporta autoridad.
La asistente crea cercanía.
Después llegan análisis de mercado, clases gratuitas, capturas de beneficios, operaciones supuestamente exitosas y recomendaciones bursátiles.
Poco a poco se genera confianza.
Y precisamente por eso utilizar la identidad de un profesional auténtico es tan eficaz.
El delincuente no necesita inventarse veinte años de experiencia.
Se apropia de los veinte años de experiencia de otra persona.
También pueden copiar la imagen de Abante
La misma precaución debe aplicarse cuando aparecen logotipos, fotografías corporativas, documentos o referencias a Abante Asesores.
Copiar un logotipo de Internet no acredita ninguna relación con la empresa.
Crear una fotografía de perfil utilizando la imagen de un profesional tampoco.
Y poner en la descripción de WhatsApp “Abante Asesores” no convierte un número particular en un canal oficial de Abante.
La propia documentación pública de Abante permite comprobar que se trata de una estructura financiera identificada y regulada: por ejemplo, su web recoge a Abante Asesores Gestión, SGIIC inscrita en la CNMV, así como otras sociedades del grupo con sus respectivos registros.
La verificación, por tanto, debe hacerse fuera del grupo sospechoso.
No preguntes al supuesto José Ramón si realmente es José Ramón
Este error parece evidente, pero es muy habitual.
Si sospechas que alguien está suplantando a un profesional, no puedes verificar su identidad preguntándole:
“¿Eres realmente José Ramón Iturriaga?”
El suplantador responderá que sí.
Tampoco sirve que te envíe una fotografía, un DNI, una tarjeta profesional, una captura de la web de Abante o un vídeo que haya encontrado en Internet.
La comprobación debe realizarse utilizando un canal obtenido independientemente de la persona que intenta convencerte de invertir.
Entra tú mismo en la web oficial de la entidad y contacta desde allí.
Una acción real no convierte la recomendación en real
Este concepto merece repetirse porque puede evitar muchas pérdidas.
Los delincuentes han evolucionado.
Ya no necesitan necesariamente construir una plataforma completamente falsa.
Pueden utilizar:
empresas reales, acciones reales, brokers reales y profesionales financieros reales.
Lo falso puede ser simplemente la persona que está al otro lado del WhatsApp.
La víctima comprueba cada elemento por separado y todo parece auténtico.
La empresa existe.
La acción existe.
El gestor existe.
El bróker existe.
Pero existe una pregunta que todavía no ha comprobado:
¿quién está realmente detrás del número de teléfono que me está dando las instrucciones?
Ahí puede encontrarse toda la estafa.
Si estás en Grupo Básico 270, guarda absolutamente todo
Victifin está recopilando información relacionada con estos grupos.
Si has participado en Grupo Básico 270 o has recibido recomendaciones utilizando el nombre de José Ramón Iturriaga o Abante Asesores, no borres las conversaciones.
Necesitamos especialmente conocer los números de teléfono de administradores y asistentes, enlaces utilizados para entrar, fotografías de perfil, mensajes de compra y venta, ticker recomendado, precio indicado, hora exacta de las órdenes y cualquier plataforma o bróker que hayan pedido utilizar.
También es especialmente importante saber cómo llegaste al grupo.
Si fue mediante un anuncio de Facebook o Instagram, intenta conservar la publicidad.
Porque ese anuncio puede permitir reconstruir el inicio de toda la cadena.
Ya estamos viendo el mismo patrón con otros profesionales financieros
Victifin está documentando un fenómeno que debería preocupar especialmente al sector financiero.
No siempre se inventan al experto.
Cada vez resulta más efectivo robar la identidad de uno real.
El nombre auténtico funciona como garantía.
Su fotografía genera reconocimiento.
Su empresa aporta credibilidad.
Sus entrevistas aparecen en Google.
Y su trayectoria profesional termina convirtiéndose, sin que esa persona tenga necesariamente ninguna participación, en una herramienta de ingeniería social.
Abante Asesores y José Ramón Iturriaga son las identidades utilizadas, no los acusados
Queremos terminar insistiendo en este punto para evitar cualquier interpretación equivocada.
La alerta no señala a José Ramón Iturriaga como responsable de estos grupos.
La alerta tampoco atribuye estas operaciones a Abante Asesores.
La información analizada por Victifin apunta al uso de sus identidades para generar confianza entre potenciales inversores, y no disponemos de pruebas que permitan vincular al profesional real con Grupo Básico 270.
Precisamente por eso hablamos de suplantación.
Y este caso demuestra una de las transformaciones más peligrosas del fraude de inversión actual:
ya no necesitas inventar una empresa, un experto o una acción.
Puedes robar la identidad de una empresa real.
Puedes utilizar la fotografía de un gestor real.
Puedes recomendar una acción real.
Y puedes conseguir que la víctima crea que todo es legítimo.
La pregunta que debemos hacernos antes de seguir cualquier recomendación recibida por WhatsApp ya no es solamente:
“¿Existe esta persona?”
La pregunta correcta es:






